A mi querido Maestro,
Para hablar de Juan es necesario ponerle un sustantivo; un adjetivo no alcanza.
La Real Academia Española, entre otras acepciones, define la palabra Maestro como una persona de mérito relevante entre los de su clase. Eso ha sido, es y será siempre Juan, el Maestro para sus alumnos y para todos nosotros, sus colegas de claustro.
Juan además ha sido nuestro guía. Una persona que nos ha brindado toda su sabiduría sin pedir nada a cambio, solo la exigencia del rigor y de las cosas bien hechas.
Nos ha cedido de forma desinteresada todo el trabajo que ha venido desarrollando durante todos estos años, en los que ha sido capaz de sintetizar y transmitir su saber hacer de una forma clara y sencilla para todos nosotros.
Destacaría su capacidad de trabajo, su afán por la perfección, su valía como ser humano, su generosidad, su pasion, su facilidad para enseñarnos en un rato lo que él ha aprendido a base de dedicarle miles de horas a sus investigaciones.
En definitiva, nos ha ayudado a ser mejores en nuestra actividad y también en nuestras actitudes. Y, lo más importante, nos ha dado su amistad traspasando con mucha distancia los límites profesionales.
Esto no es una despedida. Es un punto y seguido, lo mejor esta por venir.
¡Esperamos con ansia tus nuevas publicaciones!
El Claustro de Profesores del MDF